Creada por: Espacio Común

Comparativa de los principales proyectos para Cuba

Documento en el que se comparan siete de los proyectos más importantes para la transición cubana en nueve ejes neurálgicos.

Enlace al documento:

https://docs.google.com/document/d/1VJhZxJVQqlmoB517AoR4KxTq0p7P9hqJ/edit?usp=drive_link&ouid=100203261585770673870&rtpof=true&sd=true

¿Por qué y para qué?

Este trabajo nace de una constatación sencilla: en los últimos años distintos grupos y proyectos cubanos han elaborado visiones muy serias y detalladas sobre cómo podría ser una transición democrática en Cuba. Sin embargo, esas propuestas suelen circular de manera fragmentada, cada una en su propio espacio, sin un mapa común que permita ver con claridad en qué coinciden, en qué se matizan y en qué discrepan de verdad.

El objetivo principal de esta compilación y comparación es precisamente ordenar ese campo de propuestas. No se trata de crear un proyecto nuevo ni de proclamar un “plan único” para Cuba, sino de poner sobre la mesa, de forma sistemática, lo que ya existe: las ideas, modelos y hojas de ruta que han formulado, entre otros, el Centro de Estudios Convivencia, Cuba Próxima (y antes Cuba Posible), el Consejo para la Transición Democrática en Cuba, Archivo Cuba, CubaXCuba y la Asamblea de la Resistencia Cubana con su Comisión de Apoyo a la Transición.

Este esfuerzo tiene un para qué muy concreto:

  • contribuir a que, cualquiera que sea el escenario de cambio (apertura negociada, colapso súbito, reformas graduales), la transición no se improvise desde el vacío, sino que encuentre ya elaborado un conjunto de ideas, consensos y alternativas;
  • ofrecer una base objetiva para que los actores democráticos puedan reconocerse en sus coincidencias y, al mismo tiempo, identificar con honestidad sus diferencias, distinguiendo entre las que son superables y las que exigen un debate profundo;
  • facilitar, llegado el momento, la construcción de mínimos compartidos que permitan reducir el riesgo de caos, de improvisación y de fracturas innecesarias dentro del campo democrático.

Un segundo propósito de este trabajo es dar herramientas tanto a quienes actúan dentro de Cuba como a la diáspora, a la academia y a posibles aliados internacionales. Contar con un panorama comparado ayuda a:

  • comprender que ya existe un núcleo amplio de acuerdos sobre principios democráticos básicos;
  • ver que muchas diferencias son de lenguaje, ritmo o énfasis, más que de objetivos de fondo;
  • localizar con precisión aquellos puntos donde sí será necesario un diálogo político exigente (por ejemplo, sobre el uso de la Constitución de 1940, el tratamiento de las expropiaciones o el equilibrio entre amnistía y justicia).

Finalmente, este documento quiere ser una invitación a pensar la transición antes de que ocurra, sin caer en triunfalismos ni en ilusiones, pero también sin resignarse a la improvisación. Preparar ideas, comparar propuestas y hacer visibles los puntos de encuentro no significa “vender la piel del oso antes de cazarlo”, sino asumir con responsabilidad que, si el cambio llega, el campo democrático debe estar en condiciones de ofrecer a la sociedad cubana algo más que consignas: un horizonte de país discutido, pensado y, en la medida de lo posible, compartido.